El desafío de evaluar terrenos y propiedades en el metaverso – idealista / noticias

Artículo escrito por Paloma Arnaiz, secretaria general de Asociación Española de Análisis de Valor (AEV)

Tal como lo profetizó Steven Spielberg en su película Listo jugador uno (2018), la existencia de universos digitales en los que los humanos pueden desarrollar algún tipo de vida paralela ya es una realidad. Los metaversos llegaron para quedarsee incluso aquellos que hoy en día piensan que son solo diversión para jóvenes y adolescentes, probablemente terminarán usándolos con la misma frecuencia e intensidad con la que compran hoy en línea, un camino que, no hace mucho, podría parecernos menos intuitivo. , o incapaz de sustituir la compra tradicional.

Los metaversos son espacios de interacción virtual que combinan, por un lado, las ventajas del ámbito digital (velocidad, inmediatez y supresión del concepto de distancia) con las del medio físico (posibilidad de dotar de corporeidad y emoción al acto de comunicación). Como tales, serán (junto con las oficinas, los teléfonos, las páginas web y las aplicaciones) otro canal de marketing para las empresas de todas las industrias. Esto obviamente incluye la Empresas inmobiliarias, que no solo contarán con espacios propios en el metaverso donde podrán “reunirse” con sus clientes, sino que podrán publicitarse indirectamente a través del diseño de los espacios arquitectónicos en los que se ubican las demás empresas. El metaverso es, sin duda, el nuevo ‘place to be’.

La verdad es, sin embargo, que los metaversos parecen tiene consecuencias más profundas que solo la emoción de la novedad y la diversión que nos pueden brindar. Una nueva dimensión de la realidad. requiere sus respectivas nuevas leyes (las aplicables al mundo físico no necesariamente tienen por qué ser válidas) y reglas de traducción entre las acciones que tienen lugar en el metaverso y sus consecuencias en el mundo real. Sobre todo teniendo en cuenta que el dinero que gastaremos en el metaverso no es ficcion, sino dinero frio y duro (quizás, invertido en comprar monedas digitales con las que operar en una economía alternativa).

Entre otras cosas, el metaverso abre un campo de acción completamente nuevo para el ejercicio de la evaluación. Por un lado, porque las parcelas y edificios virtuales, ubicados «físicamente» en lugares específicos de los metaversos, tendrán su valor de mercadoy seguro que no está lejano el día en que sea conveniente contar con un avalúo profesional a la hora de comprar o vender un inmueble en el metaverso.

En este sentido, será interesante ver los criterios de valoración de este tipo de activos, que serán tan diferentes como los diferentes metaversos que puedan surgir, cada uno de los cuales tendrá sus propias posibilidades y límites en cuanto al diseño y construcción de los mismos. espacios. Obviamente, No es descabellado pensar en el ‘metaevaluador’ como una de las nuevas profesiones digitales vinculadas a estos nuevos mundos.

Por otro lado, esta realidad digital ofrece infinitas posibilidades para mejorar la transparencia y seguridad de las transacciones hecho en el mundo real. Basado en la tecnología ‘blockchain’, proporcionará evidencia cuasi notarial de los detalles de las transacciones realizadas por este medio, así como registros transparentes y verificables de los precios pagados, que ayudará a disipar la tradicional opacidad del mercado inmobiliario y proporcionar nuevas herramientas y mejor información a las empresas de tasación.

Si bien aún está en desarrollo, no hay duda de que el metaverso puede ser una noticia emocionante para la industria de bienes raíces en general y para la industria de tasación en particular. Un sector que, como este, tiene más que ganado el reto digital, sabrá encontrar su sitio en todas las realidades que están por llegar.

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