Inversión y vivienda: ¿por qué la obra nueva es la mejor opción de rentabilidad?

Su constante revalorización y carácter sostenible, o el hecho de que sea un refugio seguro frente a la inflación, son algunas de las razones que hacen de la obra nueva la mejor apuesta de inversión.

La construcción para alquilar es una de las mejores alternativas para obtener rentabilidad, gracias al interés que este producto despierta entre los inquilinos y las ayudas aprobadas para fomentar el alquiler en la población.

El crecimiento sostenido de la demanda y la tendencia alcista de los precios han convertido a la vivienda nueva en una de las opciones más rentables del mercado inmobiliario. Teniendo en cuenta que su revalorización es superior a otro tipo de inmueblessi que es un refugio seguro frente a la creciente inflaciónel cual es un producto de calidad sostenible y eso responde a las nuevas necesidades de vivienda, las inversiones en este tipo de negocios no dejarán de aumentar en los próximos años. Tanto para alquilar como para obtener beneficios con su futura venta.

Los expertos del territorio especializados en Obra Nueva en Solviauna empresa de servicios inmobiliarios para particulares, empresas e inversores explica las principales razones que actualmente hacen de las viviendas nuevas una gran opción de rentabilidad:

1. Demanda superior a la oferta existente

Según el INE, las ventas de este tipo de operaciones aumentaron un 38% en 2021 respecto a 2020. De hecho, en febrero de 2022, último dato registrado, este incremento interanual fue del 9%.

Interés actualmente mucho más bajo que el stock de propiedades residenciales disponibles para la compra. Además, según cálculos de la Asociación de Promotores de Obras de España (APCE), se necesitan entre 120.000 y 150.000 unidades nuevas al año hasta 2030 para cubrir la demanda estructural del mercado. Por tanto, siempre habrá un gran número de personas interesadas en adquirir o alquilar el inmueble o las nuevas edificaciones en las que invierten.

Dos. revalorización continua

El Índice de Precios de la Vivienda (IPV) que ofrece el INE establece que los precios de las viviendas nuevas aumentaron en el cuarto trimestre de 2021 un 6,1% anual y un 2,5% trimestral. Asimismo, tal y como muestran los datos de la Appraisal Society, el precio de las viviendas nuevas ha subido una media del 5,6% anual desde 1985.

Dado que el desequilibrio entre oferta y demanda puede continuar y los precios de los materiales han alcanzado niveles sin precedentes, las previsiones apuntan a que el coste de estos inmuebles seguirá aumentando en los próximos años, por lo que si compra ahora, el futuro también le devolverá la inversión. será mayor.

3. liquidez inmediata

Se trata de un producto muy atractivo y de calidad superior, que responde a las nuevas necesidades de la vivienda y que cuenta con servicios y zonas comunes (piscina, gimnasio, zona de juegos infantil, amplios garajes, etc.) que otras viviendas no pueden ofrecer. Esto significa que hay muchas más posibilidades de vender o alquilar rápidamente y, por lo tanto, obtener un ingreso inmediato. Sobre todo si eliges ubicaciones premium alejadas del centro de la ciudad y muy dinámicas en términos inmobiliarios y económicos.

cuatro Sostenibilidad, el valor creciente de las inversiones en vivienda, por la que Nueva Construcción apuesta firmemente

La Agenda 2030 se ha convertido en un gran reto y en la principal hoja de ruta para la sociedad y las empresas. En este marco, dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se centran en los sectores inmobiliario y de la construcción. Entre los retos más importantes se encuentra la transición hacia la sostenibilidad, la reducción de emisiones y la transformación digital, factores que cada vez están más presentes en la concienciación de los ciudadanos a la hora de adquirir un nuevo inmueble. Prueba de ello es que el 95,3% de los españoles que quieren mudarse, en alquiler o en propiedad, consideran importante vivir en una vivienda sostenible, según el informe «Sostenibilidad en la demanda de vivienda en España», elaborado conjuntamente por Solvia y Fotocasa.

Esto ha hecho que, para los inversores inmobiliarios, esta premisa también sea fundamental, lo que convierte a las viviendas de nueva construcción en la mejor opción para conseguir rentabilidad gracias a sus características de sostenibilidad. Según la última modificación del Código Técnico de la Edificación, toda nueva edificación debe maximizar la eficiencia energética o incorporar energías renovables, entre otros muchos aspectos.

5. Nuevas oportunidades de inversión en aumento, como construir para alquilar

Desde el punto de vista del inversor profesional, este modelo, basado en la construcción de viviendas en alquiler, se ha convertido en una excelente alternativa. La insuficiente oferta de vivienda en alquiler, el atractivo de la vivienda, las dificultades de acceso a la propiedad o las ayudas aprobadas para fomentar el alquiler entre la población, han provocado el pleno fermento de la demanda de vivienda nueva en alquiler.

Reflejo de este auge son las estimaciones realizadas por la consultora Atlas Real Estate Analytics en su informe ‘Status and Trends of Build to Rent’, que muestra que el pipeline de nuevos proyectos de alquiler ha aumentado un 13,7% en el último año en España. En este sentido Solvia cuenta con una dilatada experiencia, habiendo gestionado más de 9.000 contratos de este tipo.

6. Sin necesidad de renovaciones y menores costos de mantenimiento

Las viviendas de nueva construcción están listas para entrar a vivir, sin necesidad de reforma. Además, son más sostenibles y tienen menores costes de mantenimiento. Esto dará como resultado un menor gasto de los inversores en caso de que deseen alquilarlo o venderlo más adelante.

Además, disponen de determinados plazos de garantía por posibles defectos, ya que la Ley de Ordenación de la Edificación establece que todas las promociones de obra nueva están obligadas, por ley, a disponer de tres tipos de garantías: un año, por daños materiales por vicios o defectos de ejecución; tres años por daños causados ​​al edificio por fallas o defectos en los elementos o sistemas constructivos, y diez años por cualquier problema con los elementos estructurales.

Deja un comentario